

En marzo cumplió seis años y pensé que ya era tiempo de un nuevo acolchado; para ver tele, para siestitas en el sillón, para tirarse en el piso con sus bionicles, etc.

Qué felicidad sentí al ver que estaba chocho con su acolchado, lo abrazó, se tapó, rodó por el suelo…. Ya era suyo!



Gracias Myr, gracias Alvarito, los amo a ambos!!!!